¿Cuánto me cubre el sueño de esta noche húmeda y violenta?
He levantado el dolor de la oscuridad y he sentido su gemido en mí,
las huellas se espacian como astros azulados
que titilando en soledad
se reencuentran en el zócalo del cielo.
Allí habita mi mirada por un tiempo,
esperándote sin prisas,
como si en realidad supiera que nunca has de volver.
Llueve, oigo llover sobre los cristales
y un relámpago lejano desoye el sinsentido de la noche,
se enmarca como la salvaje llamarada del deseo
y es duro, fuerte, voraz y evanescente en uno sólo.
Todos los designios se arremolinan
y se esparcen con el viento
y mi mente se deja de recuerdos
absorto en el vaticinio de la lluvia
y ese remanso de palabras en que desemboca.
Habrá un río que recoja este llanto,
quizás no haya un océano presente en su futuro.
Todavía es pronto para ahogar este desierto.
Todavía hay noches
donde la lluvia creará senderos
de huellas imposibles,
y ella, como todas las amantes,
seguirá despierta,
también esperando su relámpago,
aunque ya no vuelva yo a mirarla
y sea como un nuevo renacer de la Odisea:
una ventana, una mujer, un tapiz…un hombre lejos.
Foto
5 comentarios:
Qué importan las huellas imposibles, si todavía existen lluvias que crean senderos, seguro allí, en esa lluvia nueva, hay alguna huella que si te dejará estar cerca.
Besos
Efimeras noches de placer y eternos recuerdos de amor. Huellas en la noche que dejan en el cuerpo de ella la esperanza de un reencuentro.
Un saludo
Sigues melancólico...
No importa la extensión del manto de la noche sobre nuestras huellas.
Nuestra quietud y firmeza está en la soledad donde habitamos.
Allí la lluvia y la tormenta cobran su sentido: llanto, ríos y el remanso en que desembocan.
Y sí, todavía es pronto para humedecer desiertos. Habrá otras noches con nuevas lluvias y tormentas
para dibujar con más precisión el cuadro de Ulises navegando.
Bello y sugerente.
Un abrazo.
Bello post, melancolico y bello, un dulce beso
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