
Ladran luego cabalgamos...
Pienso y medito sobre cosas que leo por este mundo “bloguero” y, sabiendo de mí mismo que soy bastante visceral en un primer impulso, he intentado reposar mis palabras durante cierto tiempo antes de decirlas... No sé si después de estos años conociéndome algun@ tiene la impresión de que soy humilde y que busco el anonimato como bandera de mis actos. Craso error, mi ego a veces no me deja salir de casa. Es uno de mis defectos (os prometo que son muchos), los cuales, aunque no quiera, no puedo esconder detrás de ningún planeta anónimo de nombre extraño o presuntuoso, son míos y se dejan ver, si se me lee a menudo quedan palpables, para bien o para mal, así que voy a nombrar unos cuantos para que aquellos que sigan leyendo esto sepan con que espécimen humano tratan...
Egocéntrico, irritable, manipulador, chantajista, impetuoso, vendedor de humo... poner tres o cuatro más en proporción de vuestro conocimiento y sabiduría...ah... inmaduro, irreverente, iconoclasta, insatisfecho...etc. Además de todo esto, escribo poemas, es lo único con lo que me sé expresar. Sean infumables o gusten, es así. Os puedo asegurar que me encanta escribirlos, tanto cuando digo en ellos lo que siento en ese instante como cuando me cubro con toda la bruma que puedo para que no se noten mis emociones. A partir de esto mi bitácora soy yo y no hay libelos con los cuales me cubra el poder del anonimato. Esto soy guste o no...luego que ladren los que se sientan mal por ello (me parece que hay más de uno) que yo sigo cabalgando.
PD...os puedo asegurar que esto está pensado desde hace tiempo, pero como es nov. y me gusta limpiarme en este mes de todas las malas sensaciones que acumulo a lo largo del año ha salido ahora seguramente como acto de purificación (para los leídos así lo hacían los pueblos celtas en estas fechas) y sin querer polemizar con ningún buen hombre, ni malo, porque en realidad me importa poco.