La poesía es un arma que se dispara sola como el amor de un loco

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viernes, 27 de noviembre de 2009

A veces...







A veces quisiera no ser yo y ser otro, por supuesto más joven, rubio como era mi padre y tener los ojos verdes como él los tenía...es posible que esta tontería no sea tal, no por ser otro, si no porque soy un inconformista conmigo mismo, con lo que me rodea, con lo que tengo entre las manos, con el lugar en que vivo, en el que trabajo, con la gente que quiero, con la que conozco, con lo que escribo, con lo que leo.
Soy en realidad un poco como el hombre del poema “El inmaduro” de Manuel Vilas, o un prototipo de persona que no quiere madurar por convicción. No quiero ser alguien que se guarezca en las canas y que viva mirando en silencio pasar la vida, cosa que hago a menudo, y que me deja muchas veces exhausto, perplejo, muerto.
Debo acometer mi fracaso, el de todas las cosas que hago en realidad, inconformista como soy me gustaría vivir en un aeropuerto donde cada cinco minutos sé que habrá un nuevo viaje, en un andén con trenes nocturnos, en un muelle donde se descargarán las especias, donde Oriente se acercase a mi o me llegasen las últimas esencias del caribe...Sabéis?, siento esta descarga de adrenalina que me pide no parar, no ser lo que soy y vivir donde vivo, sólo fluir entre las cosas y las personas. Es como si mi alma sedentaria, llena de raíces bien plantadas, se estremeciera y necesitará salir vestida como un tuareg en busca del tiempo perdido, ese desierto equivoco, ese tiempo que definitivamente y sin remedio no volverá nunca.








6 comentarios:

Fernando dijo...

Creo en ese tipo de reflexiones. De hecho,¿quién de nosotros quiere ser maduro? Yo creo que es importante ser niño siempre y ver las cosas con la generosidad del que no sabe y quiere saber para compartir, no para imponer. Un abrazo.

André Cazudgg dijo...

Tus reflexiones me hicieron recordar una frase de un autor entrerriano:"Solo los chicos creen... pero los chicos crecen"

Fausta coincidencia toparme con tu blog

abrAzos!!!

ybris dijo...

Uno siempre quiere ser otro.
A condición, claro, de poder elegir ese otro.
Y a condición, claro, de excluir ciertas cosas en las que uno nunca quisiera cambiar.

Un abrazo

Maria Varu dijo...

... siempre esa sed insaciable de buscar, de querer hallar y aunque hallemos nunca nos basta, algo nos empuja a seguir y seguir en esa búsqueda insaciable...
quizás ese sea el aliciente de la vida, ese algo más siempre inagotable

besos

Tesa dijo...

Creo que fue Jack London, el escritor aventurero, que dijo que era más fácil marcharse que quedarse.

Hay que encontrar la aventura dentro de unos mismo, no salir a buscarla como los tesoros de leyenda que vuelven locos y desgraciados a los hombres.

Quedarse significa reinventarte cada día, poner un poco de locura a la rutina, desprenderse de lastres, encontrar los paraisos a la vuelta de la esquina.

Tengo mucho atrasado por leer. Te noto cambiado, más maduro, más hecho, con más oficio. Me gusta.

Besos, Fernando.

Tesa dijo...

Oye, que me refería a "maduro" como escritor, que eres un jovenzuelo.

Te contaré un secreto: Cuando me miro al espejo y me veo con mis 55 años, siempre digo: ¿Quien será esa señora con arrugas que me mira?

Y es que yo me "pienso" joven.

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