La poesía es un arma que se dispara sola como el amor de un loco

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miércoles, 4 de julio de 2012

Una reflexión...



El paso al libro electrónico o a visualizar por otros medios que no sea el papel una novela o un poemario parece que se ha ralentizado a diferencia de lo que ha pasado con la venta de la música que en pocos años ha dado un avance espectacular.

Es verdad que ya existen muchos sitios donde puedes leer libros y comprarlos a precios muy económicos, otros siguen intentando que este proceso no avance, pretenden en realidad que sientas que la diferencia entre el libro de papel y el digital es escasa económicamente con respecto a lo que te dan o intentan que te sea incomodo el acceso temiendo que seas un posible ladrón de derechos o solo quieren venderte su aparatito de lectura.

Salvando al escritor, que muchas veces no tiene en el libro de papel nada que decir, en el mundo de la edición hay una gran crisis que hace que muchos pequeños editores abandonen la edición de libros por el alto costo de mantener una empresa que casi siempre es más una labor altruista que un negocio de verdad. Los grandes editores parecen ser solo imprentas que quieren devorar papel más que verdaderos editores ya que para subsistir pertenecen a grandes grupos empresariales donde el beneficio sí que es lo más importante. Luego aparece el distribuidor, a veces otra parte negativa del negocio, la librería y en ese escaparate el lector.

Creo que todo el problema para el lector sigue siendo que el fetiche “libro de papel” lleva con nosotros sin evolucionar cinco siglos, a diferencia de la música, que después de perder la venta del vinilo (su fetiche) por las cintas y los cd nos ha sido más fácil mentalmente a todos entrar en otra forma y manera de comprar y escuchar música, recuperando, por cierto, los conciertos en vivo donde se ven a los verdaderos músicos.

El tiempo no se puede detener y va a poner a cada uno en su sitio. La venta de libros se tendrá que adaptar a los nuevos tiempos y a las nuevas demandas de los lectores...habrá más lectores pero estos exigirán formatos digitales y a precios muy competitivos y eso se podrá conseguir porque se llegará más lejos y más barato y al instante, solo en nuestro idioma somos 400 millones de posibles lectores..

Seguirán las librerías??...por supuesto, aunque creo que ellas también deberán adaptarse ya que el libro de papel no va a desaparecer nunca pero deberán ofrecer cosas que ahora mismo se empiezan a intuir y que seguro que surgen cada día y no solo el libro de toda la vida.


f.


ya funciona Literatúrame





domingo, 6 de mayo de 2012

A veces...






A veces me miro en el espejo y me digo convencido” voy a intentar ser mejor persona” pero de inmediato me contesta: ¿de que sirven tus buenas intenciones si eres un animal de costumbres?”



domingo, 18 de septiembre de 2011

Viene el otoño...




Sabed de antemano que adoro los días largos en que los crepúsculos son casi eternos, esos últimos días de primavera antes de San Juan, y por eso aunque la temperatura excesiva me molesta mucho aguanto estos meses por ese gusto mío por lo nocturno, por las terrazas y las charlas junto a un buen café con hielo, una cerveza o un buen gin tonic…sin prisa…sin más.
Hace calor, demasiada calor en la ciudad para mi, es septiembre y mis emociones piden ciertas lluvias, ciertos vientos, borrascas que dejen el aire límpido y que al respirar pueda afrontar la nueva estación, el otoño con las primeras hojas de los arces caídas junto a mis zapatos, las que solo al sentir su crujido al pisarlas o verlas danzar en un continuo remolino me dejan en silencio y me dan un mordisco en una parte indefinida de mi memoria.
Vendrá el otoño, seguro, no lo deseo, pero lo necesito, ahora sé todavía más que soy un pequeño mundo de sensaciones que necesitan esta rueda continua, para dentro de lo posible, ya que creo que ser feliz es una quimera muy naif, por lo menos saber que el tiempo, su incesante senda, tiene también un almizcle de aromas diversos para mí que me han de aportar renovación y vida.


jueves, 23 de junio de 2011

Tengo una extraña sensación











Tengo la extraña sensación de vivir a veces la vida de un personaje de un cuadro de Hopper o de aquellos ensimismados y ebrios personajes que pintaba tan magistralmente Cézanne que mirando su vaso vacío filosofaban sobre lo intangible.
Viajo en el tiempo y lentamente me veo envuelto en una película francesa de finales de los cincuenta, sus silencios me amansan y me hacen ver mujeres de pelo lacio y jersey oscuro de cuello vuelto con pantalones de pitillo, lo grácil de sus andares en mitad de un bosque o en un café me desnuda como si me hubiera dado un beso Catherine Deneuve o Audrey Hepburn...vivo entonces lejos, habitado por cuadros y películas antiguas como si el mundo fuera un lugar ajeno a mi y todavía pudiera escuchar a John Lennon cantando Imagine, y esto tuviera el valor de algo más que un simple recuerdo de imposibles.



J.Lennon Imagine






viernes, 29 de octubre de 2010

ESCLARECIDOS - Arponera...Recuerdos






Era una noche cualquiera de verano, desde mi ventana veía unos campos abandonados, ella tecleaba en una vieja maquina de escribir una letanía de palabras llena de principios donde Vitrubio y los grutescos andaban a la par que las viejas estampas de Durero y los cuentos sobre santos y mártires de La Leyenda Dorada.
Fumaba entonces cigarrillo sin filtro, Chesterfield y Luky Strake y con el sonsonete de las tesinas en la radio podíamos escuchar El Diario Pop de Radio3…allí, allí descubrí esta canción y se quedó para siempre conmigo musicando con otras pocas estos momentos inolvidables de mediados de los 80.


lunes, 12 de julio de 2010

Un sueño de niño






Era pequeño y el equipo de mi país no había conseguido clasificarse para el mundial de México 70, sí me recordaban siempre el gol de Marcelino contra la U.R.S.S. en la final de la Copa de Europa del 62 , al que todavía le había visto jugar con “los Magníficos” en La Romareda…En aquel verano del año 70, soñaba yo con los jugadores de la Canarinha, ¿quién no se acuerda que le guste el fútbol de Pelé, Jairzinho, Tostao, Gerson, Rivelinho…? la envidia de verles ganar a Italia en la final jugando como los ángeles…Mi equipo, España, en mis juegos solitarios en casa les vencía casi siempre, hacía trampas claro, y la pelota parecía imantada para que al final España sí ganase ese mundial.
A veces, los sueños se realizan cuando menos lo esperas y después de tantas desilusiones y frustraciones durante décadas esta Copa del Mundo es un sueño hecho realidad….gracias a todos los que han hecho realidad mi sueño.





lunes, 31 de mayo de 2010

Viene el mes de las cerezas...



No sé si es porque el índice Nikkei me da igual que haya valorado o no el impulso de la primavera este final de mayo y eso por supuesto no repercute en la floración de la sakura, no sé si es porque el viernes me voy a recoger con mis manos de los árboles jugosas cerezas, antes de tener una amena sesión poética en Ricla, con personas que ya casi considero amigas, en la curiosa biblioteca que tienen en los bajos de la plaza de toros de ese pueblo tras una semana en Zaragoza de libros y promesas, tal vez es porque la semana que viene me voy fuera a reflexionar sobre las palabras y la verdad que se esconde debajo de la piel de cada una de ellas en la casa del poeta de Trasmoz, pueblo embrujado en los aledaños del Moncayo, o es, porque a veces, simplemente, mirar más allá no deja de ser una nueva manera de ver las cosas...el caso es que hoy os dejo un poco de esta sensación que me ha hecho sonreír un poco con la brisa de la mañana...pasad buenos días.


miércoles, 26 de mayo de 2010

Así ha sido





Así ha sido, en un instante sin pájaros y sin lluvia, sin nada que decir salvo el silencio en las ramas altas de los árboles, salvo un viento en las sombras del anochecer, un disperso afloramiento de plenitud, mientras en las veredas del aprendizaje, esas huellas, únicas, que asolan después de la tarde como un beso robado a una zíngara, a ti si es posible definirte así, que arde con el cercano violín del recuerdo.
Hay música, tal vez sea el corazón un arma indefensa, la isla donde guarecer el canto o la inconsciencia que debe saciarnos en la noche…Un palpito, otro, respirar sin parar, esa constancia de la soledad atravesando los baldíos de la emoción, las arenas del tiempo. El abandono, el naufragio, todo lo que hiere sabe descifrarse en otros, en nosotros no. Nos miramos perplejos y habilitamos para el dolor un rincón donde dejar todo lo que nos conmueve…la ternura de la niñez, el calor de un amor, la premura de un deseo, la esperanza envuelta entre las manos que nos traen un cuerpo a cuerpo con la vida.
Y ahora, después de todo, me hablas de promesas, cruzas los dedos porque al mentirme justificas el encuentro, este momento entre los dos… Cohen, los cigarrillos, el bourbon caliente, tu cuerpo, mi sed…sin embargo sé que me devolverás de nuevo al sueño, sin restricciones, salvo las que te convengan, cuando llegue el momento, te canses y vuelvas a necesitar ahuyentar otra vez el sonido de los pájaros, a alumbrar las sombras chinescas o a cambiarme tu olor corporal por un valium…




F



domingo, 11 de abril de 2010

Conozco el nombre






Conozco el nombre, conozco la canción, la radio me trae el lado amable de la noche, se hace densa pero desgarra con suavidad los minutos, las horas en que mi insomnio se apodera del resto de las cosas y me enciende las urgencias en el humo casi invisible del tabaco y en esa brisa oscura y húmeda que me deja hasta el amanecer un domingo de abril.

Sonará con la luz el quebrado tintineo del bronce, la línea azul será un señuelo entre el bosque de cerros y de nubes, mis ojos no dejarán, cansados, de admirar la luna despierta y difusa en los maitines y algún perro, vencido en su soledad, traerá cerca la realidad del amanecer con su quejido de animal anhelando una caricia de sus dormidos amos.

Escucharé los pájaros, con su bullicio se levantará de verdad el día, entonces será la hora de partir hacia dentro de mí…un viaje con el suave dolor de la verdad y el color integrado a todas las cosas de la melancolía.





F






domingo, 4 de abril de 2010

También...








También el más cínico de los hombres busca dentro de sí

los restos donde la vida erigió un templo.







F



sábado, 20 de marzo de 2010

Rincón de inviernos












Nada puede sembrarse en una herida

Félix Grande


Remota, todavía acompasada al llanto, una lágrima tiene de la sal su esfera diminuta, el portento del mar, el azul profundo e invisible del océano. Tiene la luz, el flujo preciso que la hace indivisible, y es fugaz e inesperada como una gota de lluvia enfrente de un desierto.
Puede sembrarse una herida de lágrimas, añadir al dolor la herrumbre y un manifiesto de devoción por el invierno. Hay demasiadas preguntas que se lleva el silencio resguardado en la noche, demasiadas estelas abiertas en el quicio del amanecer. Todo lo que tengo se deshace, se vuelve género y número humano, se convierte en lo cotidiano o se deja llevar para siempre por el sonido de un viejo violín…Ahora, aquí, cuando marzo se pronuncia entre las nubes y suena sin parar el retumbar de los tambores en el río, este lugar es todavía un resguardado rincón donde habitan los inviernos del hemisferio Norte.





lunes, 15 de marzo de 2010

Escribo en el infinito







Escribo en el infinito, allí donde los héroes han dejado su cosecha de astros luminosos y sus nombres de silencio. He de recorrer un largo trecho de este espacio vacío, la sombra tiene hambre de años y consume mi cuerpo con una devoción enfermiza. Otras veces escribo sobre la luz que penetra la fronda de los árboles en un bosque, sobre el derruido relincho de los caballos, sobre el llanto de madrugada que tienen los olivos, sobre mi cuerpo esperando la lluvia...no sé, quizás el deseo de supervivencia me siga dando billetes para ir tan lejos como me den mis fuerzas o sienta el mismo impulso del águila para acercarme, no tanto a la cúspide de las nubes, sino como ella, a intentar, desde la soledad del viajero, ver el mundo.



lunes, 8 de marzo de 2010

El insomnio de Borges





Duerme el Danubio y Heráclito se aleja de su orilla. Es azul la diáspora de luces, las semillas han echado raíces y los campos se iluminan tras la estela lejana de la luna al unísono canto de los pájaros.
Él es casi ciego y recibe los contornos al amanecer con la mesura de lo que ya conoce, sé le insinúan los objetos sin voz, caen en cascada las últimas palabras de vigilia, siente estremecido la vida y la luz de nuevo le apacigua, sabe que otra vez todo se ha consumado.




miércoles, 24 de febrero de 2010

El hombre sin género que escribe...






Nada que exprima la palabra habrá cruzado el Rubicón antes de que la alondra, el pájaro silvestre que se recrea en el dormido manto del campo en la mañana, en esa hora fecunda de intervalos y pérdidas en la que todo empieza a tomar el sentido del ritmo y la materia, cruce su voz en el cielo, deje su canto florecido de suspense y enarbole, con los pocos gramos de sutileza de su cuerpo, el cauce por donde la luz sabrá sujetar al mundo.
Entonces lo agreste y mortuorio, lo frío y oscuro, el silencio orgánico de la sombra, dejarán en lo extenuado de tus ojos el brillo resurgente de una llamada, la garante y pretérita, el hilo rojo de toda emoción, el ovillo que trae desde los lejanos montes a resguardo de la hondura y del vacío que esconde toda sílaba, toda caricia blanca, todo viaje extendido a los sembrados atardeceres y al fuego sin descanso del sarmiento, como gotas de dorado ámbar y cuentas de cristal de Murano, todas y cada una de las letras que darán con lo más delicado de un poema…el nacimiento de un endecasílabo, el dolor de un verso libre, la ungida medida del ritmo, la proporción que recrea un universo de melodías en el que el poeta, cualquier hombre sin género, trae desde la noche la onza que ha de dirimir el peso y la medida del tiempo.






martes, 23 de febrero de 2010

Soy el rumor que trae el mar








Soy el rumor que trae el mar, el guión entre los barcos, la espuma de las olas, la gaviota que ingrávida resuena en el ocaso con su grito fecundo...hay demasiada esperanza en la verde reverberación del agua y en el quejido inapreciable del viento.
Dice la música que un violín herido tiene el fuego en las manos del vagabundo, échale de tus monedas, los últimos centavos con que expira un crepúsculo antes de que del silencio solo quede el arrebato de un beso, la caricia entre los pechos de una sombra o el instante fugaz en que sin saber porqué te posee la melancolía.




Fotografía de M.Á.Latorre



miércoles, 17 de febrero de 2010

Suena el móvil...




Suenan los mensajes de búsqueda, los escuetos ¿estás bien? y en mi móvil sigue la canción de los Scorpions dejando la tonadilla del Still loving you...no lo cojo y dejo que la música metálica impregne el silencio de la noche como si esa fuera la mejor compañía que me puede ofrecer la vida en este instante.
Hay en le facebook decenas de eventos a los que me invitan, páginas de cosas inverosímiles y un juego de matrix al que nunca me apunto. Nada es tan conformado como mirar el muro personal y verte tranquilamente expuesto a las miradas de tus conocidos.
Quiero cerrar los ojos, dormir, dormir, dormir con la canción del móvil sonando intermitente cada vez que me llamas...ahora es la mejor caricia que me puedes dar.







lunes, 15 de febrero de 2010

Hoy soy Venecia






Hoy quisiera estar en Venecia, solo, andando por sus calles semidesiertas después del carnaval y con los restos del paso de las máscaras y la algarabía que da esta fiesta.
Hoy quisiera cruzar los canales, los pequeños, por esos puentes minúsculos sintiendo la humedad y mirando su cielo grisáceo de mediados del invierno.
No sé si el aqua está alta estos días, o sencillamente sigue dando esa sensación de herrumbre y desaparición, el saber que inexorablemente Venecia se hunde milímetro a milímetro y ya no en las aguas de donde ha nacido sino en el olvido, en el anacronismo de un momento de la historia pasado y que aún siendo largo no deja de ser fugaz como todo lo que desde la distancia deja sentir el tiempo.
Hoy soy Venecia inundada, una calle con sus casas antiguas, un puente sin mayores alardes que la piedra, un canal de aguas oscuras y dormidas...la sombra de un hombre debajo de un sombrero negro llevándose calle abajo su silencio.




sábado, 13 de febrero de 2010

Después vino la lluvia







Después vino la lluvia. No la esperaba tan triste, quizás nunca se espera que te alcance y te empape tan adentro aunque tengas ya el cuerpo hecho a este deshacerte pequeño y cotidiano de la vida.
No sé como los amaneceres tienen siempre el olor del café y ese dulce recuerdo de todos los ausentes. En un silencio se escribe un libro que nunca se pronuncia. La única verdad que me reservo no tiene nombre y si acaso el dolor de las flores en invierno…y sé que morir se muere tantas veces que al final te acabas acostumbrando.
Es febrero, hace un frío que me recuerda los días de la niñez entre el brasero y el calor ronroneante de los gatos, la madera, el carbón y el aroma sin palabras del resto de las cosas.
Es febrero y la luz trae de nuevo madejas que te anudan con sus hilos de estaño, me renuevan con un escalofrío y me siento impaciente por escuchar los nuevos sonidos que ha de traer la rueda constante del tiempo.




F



viernes, 12 de febrero de 2010

...





A veces, lo mejor de mi es el silencio




miércoles, 10 de febrero de 2010

Las palabras






Hay momentos que las palabras pierden en ese viaje entre las personas parte de su significado, se ahuecan como los pájaros cuando están enfermos y ya no saben como llegar con el pulso de la respiración del que las dice...se deshacen, decoloran, caen bajo el peso de múltiples matices que no podemos distinguir e incluso es posible que equivoquemos completamente el significado del que con toda su buena intención las dejó expuestas a nosotros.
He escrito un largo interrogante pero debe ser parte de la arena del tiempo que han quedado cubiertas por la urgencia. Enrojecidas y sin remedio acabaron mis palabras ante los ojos que las vieron siendo un nuevo páramo donde solo el viento, agraz y frío dejó su labor de desgaste sobre todo lo que verdaderamente importaba....a veces, como en el poema Nocturno de Alberti, las palabras no sirven...son palabras.




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