viernes, 6 de octubre de 2017

No me preguntéis por el fuego...










No me preguntéis por el fuego...
mirad mis manos, húmedas de lluvia.
No hay prorrogas en este duro crepúsculo,
la calle es un río ausente
dormido por la luna.
A lo lejos crepita el cielo,
cada relámpago es un aullido...
siento los lobos despiertos en mi noche.



f.




No hay comentarios:

Publicar un comentario